Bilbao no estaba del todo en nuestros planes para el reciente viaje por Europa, pero al decidir que íbamos a alquilar un auto, tuvimos que añadir unas cuantas paradas en el camino. Y es así que llegamos al País Vasco.
De todas las ciudades turísticas de España, sólo habíamos estado en Madrid y en Barcelona. Siendo mi tercera visita al país (y la cuarta de mi novio), teníamos que conocer algo más.
Al haber hecho el viaje en auto, las diferencias entre una región y la otra del país se nos fueron haciendo evidentes de forma lenta. Primero, los carteles de la autopista empezaron a estar en vasco. Después, mientras nos alejábamos de nuestro punto inicial (es decir, Madrid), más nos íbamos sintiendo en un lugar diferente. No tan parecido a Buenos Aires como lo es la ciudad capital, más como si fuera otro lugar de Europa bastante distinto.

¿Qué puedo decir de Bilbao? La ciudad, en sí, no me pareció tan grande. Era fácil caminar por sus calles y admirar su encanto medieval. Sé que no queda mucho de esa época, pero definitivamente todavía tiene un toque estilístico de la Edad Media. De hecho, fue fundada en el 1300, así que tan lejos no estoy.
La idea de hacer una parada en Bilbao, además de pasar la noche, era recorrer un poco sus calles. No teníamos planeado visitar ninguna atracción turística, ya que el tiempo apremiaba, así que seguramente volvamos algún día y nos quedemos más tiempo.

Por la mañana temprano, luego de haber descansado luego del viaje en auto desde Madrid, salimos a pasear un poco. Nos cruzamos con el Azkuna Zentroa, un centro cívico «polivalente» donde hacen distintas exhibiciones. Estaba a la vuelta del hotel, así que fue fácil toparnos con este lugar. El edificio de principios del siglo XX solía ser un almacén de vinos.

Si bien no es un de estilo medieval, el edificio es bastante monumental y está acorde a todo el paisaje urbano de Bilbao.

Pero a no confundirse: Bilbao no es simplemente una ciudad «vieja». Tiene edificio muy modernos como este que se ve a continuación, donde funciona el Departamento Vasco de Sanidad.

También pasamos por la plaza Federico Moyúa, que tenía una bonita fuente circular. La misma se encuentra frente al Palacio «Chávarri», un edificio que data de fines del siglo XIX y es sede del Gobierno Civil de Vizcaya desde 1943.

El palacio en sí tiene un frente espectacular y vale la pena tomar alguna foto.

No estábamos muy lejos de la ría de Bilbao, también conocida como ría del Nervión, así que fuimos caminando. Más que nada queríamos ver el museo Guggenheim de Bilbao, que es hermano del Guggenheim de Nueva York. Las esculturas tamaño gigante que hay a su alrededor y su ecléctica arquitectura valen la pena la visita.

Esta escultura de una araña (que me recuerda a cierta película de terror que no quiero nombrar para no spoilear a nadie, pero si la viste, ya sabés de qué hablo) se llama «Mamá» y fue hecha por Louise Bourgeois. Tiene casi 9 metros de altura y es bastante impresionante vista desde cerca. Más información de la obra, acá.

Otra de las esculturas gigantes que están afuera del Guggenheim es la llamada «Puppy», de Jeff Koons. Básicamente, es un adorable perrito gigante hecho con flores (más info, acá). Al ser lunes, el museo estaba cerrado y estaban haciendo mantenimiento a la escultura, ya que al tener flores reales hay que regarlas y reemplazarlas cuando mueren, supongo.

El perrito es, prácticamente, uno de los íconos de Bilbao y nadie quiere irse sin su foto con el gigante can.

El museo Guggenheim en sí es bastante excéntrico y vale la pena apreciarlo por un rato. Su arquitectura es una obra de arte en sí misma.

Bilbao también tiene unos tranvías bastante modernos que pasaban con bastante frecuencia.

Seguimos nuestro paseo por la ciudad hasta el estadio San Mamés, que es donde juega el Athletic de Bilbao. Mi novio quería ir así que allá fuimos. Entramos a la tienda pero todo era bastante caro, así que salimos rápido.

Después nos subimos al metro en la estación San Mamés, pero tan sólo por una parada. Queríamos conocer el metro y ver qué tal era. Vino rápido y en cinco minutos ya estábamos cerca de nuestro hotel para ir a buscar el auto y seguir camino hacia Francia.

Pasamos por el casco viejo de la ciudad pero en auto y no sacamos fotos. Digamos que fue un recorrido express. Con este post no quiero decir que es obligatorio recorrer estos lugares, sólo muestro los puntos por los que nosotros anduvimos.
Y vos, ¿ya conocés Bilbao? ¿Qué otros lugares recomendás?
Hermosa ciudad, excelente post Mundo!!
Gracias, Tower! 🙂